La importancia del desayuno

Un desayuno equilibrado aporta los nutrientes y calorías necesarias para comenzar el día, principalmente en la etapa escolar, época de gran crecimiento y desarrollo.

A pesar de que muchos adultos saben y reconocen la importancia del desayuno, es visto por algunos como una pérdida de tiempo, prefieren quedarse más tiempo en la cama por la mañana y después salir apurados a cumplir con sus obligaciones.

Omitir el desayuno, repercute en el estado nutricional de las personas y además genera decaimiento y falta de concentración debido al déficit de glucosa (nuestro principal combustible energético) que produce el ayuno. En edades escolares, esto condiciona el aprendizaje y el rendimiento de los niños.

Un buen desayuno mejora el rendimiento físico e intelectual, mejora el estado nutricional (porque aportamos nutrientes necesarios y de gran calidad) y ayuda a controlar el peso dentro de límites saludables.

¿Qué debe contener un desayuno equilibrado?

Para que sea equilibrado, un desayuno debe contener los siguientes grupos de alimentos:

  • Lácteos: leche, yogur o queso (aportan calcio, vitaminas de alto valor biológico, vitaminas A, D y del grupo B).
  • Cereales: pan, tostadas, cereales de desayuno o galletas (proporcionan hidratos de carbono, vitaminas y minerales, los integrales aportan fibra).
  • Frutas (aportan hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibra).